9.6.09

Macehuales

La víctima, como negatividad, desde el sufrimiento de la corporalidad en cuanto no tiene posibilidad de afirmar o desarrollar la propia vida humana, en último término de la comunidad, de la humanidad, es alentada, movida, movilizada por su Voluntad-de-Vida, como momento activo, como actualización de un hiperpoder (hiperpotentia) como miembro singular de la comunidad, y en tanto responsable por la vida de los Otros. Es decir, se le impone como exigencia el defender la vida de los demás, y en ello va su propia vida y su posible crecimiento, lo que puede denominarse como una “conciencia político-normativa” (el “Super-yo” como Super-yo-colectivo” que impele a la lucha por el mandato de imperativos comunitarios).

El imperativo se sitúa antes del posible resultado de la acción, quizá a riesgo aún de su propia vida, como efecto de una situación de lucha, por haber sido excluido de los acuerdos que por ello mismo no favorecen a la víctima, ni a la vida de toda la comunidad oprimida. El deber-ser es simultáneo al ser (y si hubiera que hablar de prioridad, sería el “ser” sufriente el que mueve y funda la exigencia del “deber ser” del imperativo como resultado de la responsabilidad del agente, oprimido, explotado y doliente, responsable por el Otro, y de sí mismo con el Otro del otro, por la comunidad de los Otros sufrientes, como el momento esencial de la subjetividad normativa política (que subsume a la subjetividad meramente ética).

Si el imperativo se enuncia: “¡Sé tú mismo en el cumplimiento de la responsabilidad por la plena realización del Otro!”, o, lo que es lo mismo: “¡Ama al Otro, al prójimo, que es el tú-mismo!”. Es decir, este amor (este “deseo metafísico” levinasiano), esta responsabilidad a priori, expresa la esencia última de la subjetividad política auténtica. Porque somos cuando los otros son; porque les debemos la vida (a los padres, a la comunidad), la lengua, los valores culturales, los instrumentos de la sobrevivencia. Somos macehuales (concepto náhuatl-azteca): “deudores”, que hemos recibido la vida gratuitamente (como expresan los racionales mitos tupi-guaraní en el Paraguay y en el Brasil profundo). Por todo ello, es “dando gratuitamente” al Otro, a la comunidad, el único modo de pagar la deuda.

Enrique Dussel
http://www.enriquedussel.org/txt/II-CAP-4-32.pdf

8.6.09

Álvaro Yunque

DESIGUALDAD, DOLOR...
Palacios de pomposa arquitectura
y miliunochescas avenidas;
y también pestilentes conventillos
y arrabales hediondos de inmundicia.

Hombres que viven recogiendo bosta
y hombres que como a ídolos se vivan;
mujeres, niños que el trabajo agota
y otros que sólo de ocio se marchitan.

Junto a los hijos hartos
del rollizo rentista,
pasa la flaca prole del obrero
camino de la fábrica asesina.

Y junto a la "señora" - o la ramera -
que de joyas rutila,
va la madre flacucha que trabaja
para alhajar la vanidad ahíta.

¡Siempre desigualdad!: Esta es el hada
que rige nuestros ciudadanos días;
pero ¡siempre dolor!: Este es el genio
presente de continuo en nuestra vida.

Dolor, desigualdad: Amos de todos,
hijo cruel de madre prostituida,
con hambre y llanto hartáis vuestros señores,
pan de placer que el mísero fabrica.

Hombres, hombres hermanos:
vida es dolor, nos dice el pesimista.
Nuestra vida es dolor, hermanos hombres:
¡Pero no debe ser dolor la vida!


ARBOLES FLORIDOS
Cual si aguardaran nuestro paso, de pie,
junto a la verja se yerguen los florecidos árboles.
En las axilas de sus ramas,
se esconden nidos: frutos musicales;
y se estiran sus ramas plenas de flores rojas
tal como brazos que nos las brindasen.

¡Qué extraños parecéis brindando vuestras flores,
aquí en la urbe, donde todo es de alguien!
Tenéis de artista eso de darnos todo
Cual la naturaleza os lo enseñare;
pero en la urbe sois un mal ejemplo:
¡Violáis el principio de propiedad, oh, árboles!

DORMITORIO
Es cruel ese bello dormitorio
que se exhibe detrás de la vidriera
de la lujosa mueblería:
Está allí cual burlándose
de esas parejas de los novios pobres
que, pasando, se quedan como en éxtasis,
frente al cristal de la vidriera, mudos.
¡Ellos, los pobres, los que no se casan,
porque no tienen los ahorros
con que comprar la cama y el ropero!

De Versos de la calle (1924)

Hermanos

“Nosotros estábamos durmiendo en la pista cuando la policía nos atacó. Eran las cinco y media de la mañana. Primero lo hizo con gases lacrimógenos y cuando vieron que no nos podían sacar de ahí, comenzaron a disparar. Disparaban al cuerpo, a matar. Nos disparaban desde un helicóptero y desde los cerros. Un hermano cayó muerto a mi lado. Muchos cayeron por las balas. El ataque duró hasta las dos de la tarde, cuando logramos replegarnos a Bagua. El gobierno miente cuando nos acusa de haber disparado a la policía. Nosotros sólo teníamos lanzas y flechas. Los policías deben haber muerto por el fuego cruzado de ellos mismos. Hasta ahora no nos dejan recoger a nuestros hermanos muertos, que siguen botados en la pista. Hay más de cien desaparecidos”

Relato de Incam Santiac, líder indígena de la etnia Awarun, ubicada en la zona fronteriza de Perú con Ecuador, quien estuvo presente durante la violenta represión contra los indígenas en la Curva del Diablo el 5 de junio.
http://www.pagina12.com.ar/diario/elmundo/4-126230-2009-06-07.html

5.6.09

Memoria

http://ufaaaaaaa.blogspot.com/2009/06/memoria-del-saqueo-pino-solanas-2004.html

Vínculo a Memoria del saqueo de Pino Solanas
con comentarios de Pino y críticas de la película

3.6.09

fotografía

siempre pensé que yo
lo había sostenido
en la plaza del pueblo
con el mástil detrás
y a la izquierda
la iglesia de los lirios

pero ahora me doy cuenta
de que era él
quien me abrazaba
para aquietar el temblor
de mis rodillas
y sólo él sonreía

2.6.09

El único modo

Sólo los necios hablan de desdichas, o los egoístas. La felicidad existe sobre la tierra; y se la conquista con el ejercicio prudente de la razón, el conocimiento de la armonía del universo, y la práctica constante de la generosidad. El que la busque en otra parte, no la hallará: que después de haber gustado todas las copas de la vida, sólo en ésas se encuentra sabor. (...)
Ser bueno es el único modo de ser dichoso.
Ser culto es el único modo de ser libre.
Pero, en lo común de la naturaleza humana, se necesita ser próspero para ser bueno.
Y el único camino abierto a la prosperidad constante y fácil es el de conocer, cultivar y aprovechar los elementos inagotables e infatigables de la naturaleza. La naturaleza no tiene celos, como los hombres. No tiene odios ni miedos como los hombres. No cierra el paso a nadie, porque no teme de nadie. Los hombres siempre necesitarán de los productos de la naturaleza. Y como en cada región sólo se dan determinados productos, siempre se mantendrá su cambio activo, que asegura a todos los pueblos la comodidad y la riqueza. (...)
La cruzada se ha de emprender ahora para revelar a los hombres su propia naturaleza, y para darles, con el conocimiento de la ciencia llana y práctica, la independencia personal que fortalece la bondad y fomenta el decoro, y el orgullo de ser criatura amable y cosa viviente en el magno universo. He ahí pues, lo que han de llevar los maestros por los campos. No sólo explicaciones agrícolas e instrumentos mecánicos; sino la ternura, que hace tanta falta y tanto bien a los hombres.

José Martí
Fragmentos del artículo Maestros Ambulantes, publicado en La América, Nueva York, mayo de 1884, Obras completas. Volumen VIII. La Habana: Editorial Nacional de Cuba, 1963.
Para leer el texto completo: http://www.josemarti.cu/files/Maestros%20ambulantes.PDF


1.6.09

Paul Celan

Conversaciones con cortezas de árboles. Tú
descortézate, ven,
descortézame de mi palabra.

Tan tarde es, tan
desnudos y cercanos a los cuchillos queremos
estar nosotros.

30.5.09

Vergüenza

el pulgar sobre la ceja
vuelve el ojo azul
se cuelan
los tres rostros del amo
y hay un ramalazo
de luz entumecida
copas traslúcidas
que apenas entreveo

la intermitencia obliga
a un sesgo que ennegrece
se endereza el cuello
y ahora
el pulgar presiona
sobre la arruga inmóvil
que en las venas repliega
sus afanes

De la serie Cama caliente

29.5.09

Hasta el derecho de vivir

"Hago lo que hago porque quiero a la justicia. Si bien yo nací en una familia de pequeños propietarios y no he experimentado la injusticia que sufre tanta gente, tantos trabajadores, sé que no sólo lucha contra ella quien la padece, sino también quien la comprende. Claro que la represión la hemos sufrido nosotros también. Pero lo fundamental es que todos los que tenemos un concepto de justicia y equidad, debemos luchar para construir una nueva sociedad que permita al hombre salir de la enajenación a que lo conduce este sistema que afecta hasta el derecho de vivir. La mortalidad infantil, el analfabetismo, la deficiencia sanitaria, la falta de vivienda, son parte de este sistema injusto."

Agustín Tosco
A cuarenta años del Cordobazo


Poema para Francisco

Nubes rojas de otoño
sobre el agua.
x
Cuentos ridículos,
frijoles mágicos,
y tus pies
que pisan miguitas
de mil caracoles.
x
Los pinos te abrazan
y el duende del bosque
vigila tu sueño.
x
Tus ojos de almendra
se ríen, se enojan.
¡Qué estúpida trampa
la de los carteles
para las hormigas!
x
Cascabeles brotan
de tu risa
y de tu llanto
nacen, cada vez,
las estrellas.

Dedicado a Claudia y a Francisco, y a aquellos días de abril en el mar, allá por 1998.