1
sanguijuelas lamen
mi piel callosa:
tiemblan imperceptibles
en las estrías del lunar
2
si en tu confección adivino
qué poco hay acá
de azaroso
en la persistencia de los ríos
se vislumbra tu
precipicio
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21.10.09
24.8.09
Peonza
La figura inquiere
sobre mi dificultad mayor:
este o aquel movimiento
menos retorcido
el vuelco que mis partículas
se rehúsan a emprender
paralizadas
como un trompo recostado
sobre su superficie menos brillante
desprovisto ya
de todo efecto giroscópico.
De Breve historia de la mecánica celeste
sobre mi dificultad mayor:
este o aquel movimiento
menos retorcido
el vuelco que mis partículas
se rehúsan a emprender
paralizadas
como un trompo recostado
sobre su superficie menos brillante
desprovisto ya
de todo efecto giroscópico.
De Breve historia de la mecánica celeste
14.7.09
Sobre La felicidad ajena (II)
Ajena está -la felicidad-en los párpados (en todas sus marchitas posibilidades), también en Conjuro contra villanos, Reunión de directorio, Nunca lo diré, Qué fantástico. Y al alcance -pero escurriéndose- en En su lugar, en el azul enloquecido, en Ciertas compulsiones, en Extremidad.
La tercera persona escuda al testigo en Ley (pero hay un acá), En su lugar, Falible receta, Desmoronamiento (en este, cuidadosamente evitada la deixis, pero deja un “otra”), Última trasnoche, Después del brindis y Mitigación. El tú, el vos, la segunda, encierra el yo que es esa otra: la de la ilusión, con cuerpo de mujer, collar secreto, pero en desgarro; casi también son de ella la purpurina y el corsé. Ante él se desmerece: chica de barrio, con tanta máscara, maniquí, cartón y velos. Mientras la recién nacida -sabia- es testigo y poeta. El yo se involucra en el decir, la traductora.
Hay una especie de anclaje sesentista: el pop junto a la tanguerita, los íconos de la tv y la historieta... Es el sesenta pero envejecido, el kitsch de hoy a la distancia, hecho de lo que fue "moderno".
Y el todo, la suma de los poemas, muestra un deber ser femenino, que llega tarde, se ironiza, pero sangra, con impostura que duele porque se ajó, se hizo decadente. La distancia de la voz poética no juzga, se implica en caídas y fallos, le sale mal encajar en eso. Ironía y ternura porque, de todos modos, pone el cuerpo.
Genoveva Arcaute
Docente, narradora, poeta y periodista, sus blogs son http://revista-humor.blogspot.com/ y http://www.genovevaarcaute.blogspot.com/
La tercera persona escuda al testigo en Ley (pero hay un acá), En su lugar, Falible receta, Desmoronamiento (en este, cuidadosamente evitada la deixis, pero deja un “otra”), Última trasnoche, Después del brindis y Mitigación. El tú, el vos, la segunda, encierra el yo que es esa otra: la de la ilusión, con cuerpo de mujer, collar secreto, pero en desgarro; casi también son de ella la purpurina y el corsé. Ante él se desmerece: chica de barrio, con tanta máscara, maniquí, cartón y velos. Mientras la recién nacida -sabia- es testigo y poeta. El yo se involucra en el decir, la traductora.
Hay una especie de anclaje sesentista: el pop junto a la tanguerita, los íconos de la tv y la historieta... Es el sesenta pero envejecido, el kitsch de hoy a la distancia, hecho de lo que fue "moderno".
Y el todo, la suma de los poemas, muestra un deber ser femenino, que llega tarde, se ironiza, pero sangra, con impostura que duele porque se ajó, se hizo decadente. La distancia de la voz poética no juzga, se implica en caídas y fallos, le sale mal encajar en eso. Ironía y ternura porque, de todos modos, pone el cuerpo.
Genoveva Arcaute
Docente, narradora, poeta y periodista, sus blogs son http://revista-humor.blogspot.com/ y http://www.genovevaarcaute.blogspot.com/
13.7.09
VI
sus manos
grandes y hermosas
y llenas de callos
retuercen el pescuezo
de la gallina más tierna
para el puchero de hoy
las plumas se me pegan
al buzo de plush
al pantaloncito piel
de durazno
De la serie Mones Cazón
grandes y hermosas
y llenas de callos
retuercen el pescuezo
de la gallina más tierna
para el puchero de hoy
las plumas se me pegan
al buzo de plush
al pantaloncito piel
de durazno
De la serie Mones Cazón
9.7.09
Sobre La felicidad ajena
“Es que hay ardor
en la aureola, en cada minúsculo
aspecto del acontecimiento.”
El suceso, refugio de lo visible, procedimiento de lo inmaterial, es sacudido en su docilidad superficial: figuras maleables que recortadas de su centro/cuerpo ajeno, marcan un borde/pulso que interpela a coser, atar, rematar. Imposible enhebrar el desgarro, no ya como motivo sino como objeto de una poética que derrama, desgasta, erosiona. Un cercenamiento que corroe principalmente las redes semánticas, para rodear y acechar códigos extraños a ese quehacer poético que no logra mitigar, ni calmar el dolor que arruga la música. La sintaxis, pliegues contraídos que irradian en cada grieta nacarada, dispersa, esfuma, hace hablar a una voz fragmentada que asoma doliente y filosa como la punta de un iceberg, para esconderse, inmediatamente al acontecimiento, detrás de neblinas que la hienden: “Hay mudez incitando el apagón”- afirma y retrocede- construyendo un saber que es un tormento sobre las certezas. Fórmula abyecta que “los espías nunca deben dejar caer en manos enemigas”.
Victoria Palacios
Publicado en el último número de la revista "Los bigotes de Dalí" http://www.losbigotesdedali.com.ar/
en la aureola, en cada minúsculo
aspecto del acontecimiento.”
El suceso, refugio de lo visible, procedimiento de lo inmaterial, es sacudido en su docilidad superficial: figuras maleables que recortadas de su centro/cuerpo ajeno, marcan un borde/pulso que interpela a coser, atar, rematar. Imposible enhebrar el desgarro, no ya como motivo sino como objeto de una poética que derrama, desgasta, erosiona. Un cercenamiento que corroe principalmente las redes semánticas, para rodear y acechar códigos extraños a ese quehacer poético que no logra mitigar, ni calmar el dolor que arruga la música. La sintaxis, pliegues contraídos que irradian en cada grieta nacarada, dispersa, esfuma, hace hablar a una voz fragmentada que asoma doliente y filosa como la punta de un iceberg, para esconderse, inmediatamente al acontecimiento, detrás de neblinas que la hienden: “Hay mudez incitando el apagón”- afirma y retrocede- construyendo un saber que es un tormento sobre las certezas. Fórmula abyecta que “los espías nunca deben dejar caer en manos enemigas”.
Victoria Palacios
Publicado en el último número de la revista "Los bigotes de Dalí" http://www.losbigotesdedali.com.ar/
6.7.09
Acción
El modo en que se arremolina
la capa del superhéroe
sugiere una posibilidad de escape.
Pero si “éste es el fin del mundo
tal como lo conocemos”:
¿Se descompondrá la materia
corrompida por la luz
oblicua de tu pensamiento?
De La felicidad ajena
la capa del superhéroe
sugiere una posibilidad de escape.
Pero si “éste es el fin del mundo
tal como lo conocemos”:
¿Se descompondrá la materia
corrompida por la luz
oblicua de tu pensamiento?
De La felicidad ajena
15.6.09
...mas quedaré escarmentada
...procuraba soledad para rezar mis devociones…
Santa Teresa de Jesús
tu voz construyó un imperio,tus ojos de fuego
calcinaron lo superfluo,
y en la obstinación de obrar
aquello más perfecto
quedaste desnuda,
inmaculada,
con las palmas abiertas
campo
…en tierra no habitada,
te hallé sola, arriesgada
del lobo a ser despojos…
Sor Juana Inés de la Cruz
te hallé sola, arriesgada
del lobo a ser despojos…
Sor Juana Inés de la Cruz
en el repiqueteo de dos
de tres corazones
hay un cielo ciruela
y en tu luna
flaquísima luna
que se encorva
brillante para mí
sobre abrojos baila
un hombre con traje
y redoblan tambores
donde nada es
lo que parece
de tres corazones
hay un cielo ciruela
y en tu luna
flaquísima luna
que se encorva
brillante para mí
sobre abrojos baila
un hombre con traje
y redoblan tambores
donde nada es
lo que parece
3.6.09
fotografía
siempre pensé que yo
lo había sostenido
en la plaza del pueblo
con el mástil detrás
y a la izquierda
la iglesia de los lirios
pero ahora me doy cuenta
de que era él
quien me abrazaba
para aquietar el temblor
de mis rodillas
y sólo él sonreía
lo había sostenido
en la plaza del pueblo
con el mástil detrás
y a la izquierda
la iglesia de los lirios
pero ahora me doy cuenta
de que era él
quien me abrazaba
para aquietar el temblor
de mis rodillas
y sólo él sonreía
30.5.09
Vergüenza
el pulgar sobre la ceja
vuelve el ojo azul
se cuelan
los tres rostros del amo
y hay un ramalazo
de luz entumecida
copas traslúcidas
que apenas entreveo
la intermitencia obliga
a un sesgo que ennegrece
se endereza el cuello
y ahora
el pulgar presiona
sobre la arruga inmóvil
que en las venas repliega
sus afanes
De la serie Cama caliente
vuelve el ojo azul
se cuelan
los tres rostros del amo
y hay un ramalazo
de luz entumecida
copas traslúcidas
que apenas entreveo
la intermitencia obliga
a un sesgo que ennegrece
se endereza el cuello
y ahora
el pulgar presiona
sobre la arruga inmóvil
que en las venas repliega
sus afanes
De la serie Cama caliente
29.5.09
Poema para Francisco
Nubes rojas de otoño
sobre el agua.
x
Cuentos ridículos,
frijoles mágicos,
y tus pies
que pisan miguitas
de mil caracoles.
x
Los pinos te abrazan
y el duende del bosque
vigila tu sueño.
x
Tus ojos de almendra
se ríen, se enojan.
¡Qué estúpida trampa
la de los carteles
para las hormigas!
x
Cascabeles brotan
de tu risa
y de tu llanto
nacen, cada vez,
las estrellas.
Dedicado a Claudia y a Francisco, y a aquellos días de abril en el mar, allá por 1998.
sobre el agua.
x
Cuentos ridículos,
frijoles mágicos,
y tus pies
que pisan miguitas
de mil caracoles.
x
Los pinos te abrazan
y el duende del bosque
vigila tu sueño.
x
Tus ojos de almendra
se ríen, se enojan.
¡Qué estúpida trampa
la de los carteles
para las hormigas!
x
Cascabeles brotan
de tu risa
y de tu llanto
nacen, cada vez,
las estrellas.
Dedicado a Claudia y a Francisco, y a aquellos días de abril en el mar, allá por 1998.
24.5.09
Mones Cazón
…………………………………………….. "Nazareno, ¿Ya elegistes entre el Amor y el Oro?"
XII
esta noche dan
Nazareno Cruz y el lobo
en el cine que queda
pegadito a la delegación
ahí donde el tío
el mejor asador
de Mones Cazón
el primer descamisado
de mi vida
se luce precioso
en las fiestas de quince
XVI
la bolsa de los mandados
tejida con hebras violetas
de plástico, con flecos
de sachets de leche
cintas que se entrelazan
y rozan el suelo de polvo
que la tía regó y barrió
como todas las tardes
cintas que arrastran
patitas mustias de sapos
XXIX
no hay caballo de ojo estriado
no hay higuera ni ciruelo no hay nada
o sí pero todo todo está tan raro
mamá grita pero yo
no entiendo lo que dice
algo sobre el abuelo y la siesta
pero yo quiero seguir jugando
a la escoba de quince acá
debajo de la parra
papá me tiene a upa y se ríe
gorjea cuando se ríe
Poemas de la serie Mones Cazón
XII
esta noche dan
Nazareno Cruz y el lobo
en el cine que queda
pegadito a la delegación
ahí donde el tío
el mejor asador
de Mones Cazón
el primer descamisado
de mi vida
se luce precioso
en las fiestas de quince
XVI
la bolsa de los mandados
tejida con hebras violetas
de plástico, con flecos
de sachets de leche
cintas que se entrelazan
y rozan el suelo de polvo
que la tía regó y barrió
como todas las tardes
cintas que arrastran
patitas mustias de sapos
XXIX
no hay caballo de ojo estriado
no hay higuera ni ciruelo no hay nada
o sí pero todo todo está tan raro
mamá grita pero yo
no entiendo lo que dice
algo sobre el abuelo y la siesta
pero yo quiero seguir jugando
a la escoba de quince acá
debajo de la parra
papá me tiene a upa y se ríe
gorjea cuando se ríe
Poemas de la serie Mones Cazón
21.5.09
vacaciones
las olas vuelven suaves
con un rumor de papel crepe
hasta que enloquecen
me arrastran
y quedo patas arriba
cubierta de algas trituradas
con un rumor de papel crepe
hasta que enloquecen
me arrastran
y quedo patas arriba
cubierta de algas trituradas
2.5.09
Como si nada
Salgo a la calle
y adopto el desparpajo
de quien va a la feria
con su lista de quehaceres.
Apenas unos pocos jazmines
y un puñado de cerezas frescas.
Creo haberlos engañado
copiando sus gestos,
intercambiando señas y miradas
que maravillosos me corresponden.
Digo jazmín y aparecen flores blancas.
Digo cerezas y me dan el fruto rojo.
Sólo queda esperar la mañana
y ver si el ritual se repite,
como hoy,
inexplicablemente.
y adopto el desparpajo
de quien va a la feria
con su lista de quehaceres.
Apenas unos pocos jazmines
y un puñado de cerezas frescas.
Creo haberlos engañado
copiando sus gestos,
intercambiando señas y miradas
que maravillosos me corresponden.
Digo jazmín y aparecen flores blancas.
Digo cerezas y me dan el fruto rojo.
Sólo queda esperar la mañana
y ver si el ritual se repite,
como hoy,
inexplicablemente.
30.4.09
Breve historia de la mecánica celeste
Parece que se trata de problemas
que ya no ocupan
vuestras afiebradas mentes,
pero aquí, nosotros,
pobres mortales del común,
todavía seguimos anhelando
la certeza de una ecuación universal:
esa que demuestre empíricamente
por qué seguimos anudados
en este empecinamiento.
De la serie Breve historia de la mecánica celeste
que ya no ocupan
vuestras afiebradas mentes,
pero aquí, nosotros,
pobres mortales del común,
todavía seguimos anhelando
la certeza de una ecuación universal:
esa que demuestre empíricamente
por qué seguimos anudados
en este empecinamiento.
De la serie Breve historia de la mecánica celeste
27.4.09
purgatorio
en el rincón menos pensado de la sala
junto a una excesiva lámpara marfil
se ubica un balde del CAESARS PALACE
donde Él habrá pasado horas
y horas metiendo y sacando fichitas
en su paraíso de Las Vegas
el cubo irradia una luz nívea
como si fuese de la plata más pura
mientras yo sigo esperando que Él
mi muy estimado Doctor
del Plan Médico Obligatorio
se digne atenderme
junto a una excesiva lámpara marfil
se ubica un balde del CAESARS PALACE
donde Él habrá pasado horas
y horas metiendo y sacando fichitas
en su paraíso de Las Vegas
el cubo irradia una luz nívea
como si fuese de la plata más pura
mientras yo sigo esperando que Él
mi muy estimado Doctor
del Plan Médico Obligatorio
se digne atenderme
15.4.09
Esclarecida
Si como me explican
es en el fútbol donde
se reconoce al generoso
al cobarde y al malvado
y es allí donde también
se aprende a caer
sin lastimarse tanto,
sin tanto magullón,
ahora todo se esclarece
y maldigo, sí,
maldigo esta perra suerte
de ir por el mundo
sin saber quién es quién
sin poder distinguir
al detestable, al que me dará
patadas y me dejará
sangrando en el piso,
del desprendido que
me ofrecerá su mano
su moneda y su pañuelo.
Así, corriendo siempre
para el lado equivocado,
para el otro lado, cayendo,
cayendo sin saber cómo,
golpeando otra vez
la frente contra la vereda.
es en el fútbol donde
se reconoce al generoso
al cobarde y al malvado
y es allí donde también
se aprende a caer
sin lastimarse tanto,
sin tanto magullón,
ahora todo se esclarece
y maldigo, sí,
maldigo esta perra suerte
de ir por el mundo
sin saber quién es quién
sin poder distinguir
al detestable, al que me dará
patadas y me dejará
sangrando en el piso,
del desprendido que
me ofrecerá su mano
su moneda y su pañuelo.
Así, corriendo siempre
para el lado equivocado,
para el otro lado, cayendo,
cayendo sin saber cómo,
golpeando otra vez
la frente contra la vereda.
3.4.09
Otoño
Así debería ser el dios
de las estaciones:
escansión pura,
lágrima dorada.
Pura como la dicha
del pasto cobrizo
y el musgo perenne.
Dorada como el rubor
en tu risa, o el tornasol
frío de tus ojos.
de las estaciones:
escansión pura,
lágrima dorada.
Pura como la dicha
del pasto cobrizo
y el musgo perenne.
Dorada como el rubor
en tu risa, o el tornasol
frío de tus ojos.
16.3.09
Novedad

..................................¿Qué fuerza novedosa
..................................mueve a esos girasoles,
..................................los hace desafiar su ley,
..................................mirarse unos a otros,
..................................romper filas?
Fotografía de Daniel Muchiut, de la serie Las flores del mal.
9.3.09
Combinación
Cuando tus llagas ya no cicatricen
vendrás a mí con las palmas abiertas,
los dedos ensangrentados
de tanto coser y coser ese vestido gris
que combinaba tan bien con la estola
y el broche de perlas.
Pero esas manos no dejan de supurar:
qué bálsamo salvaría tu piel, tus yemas,
la fina línea de tu vida.
De la serie Cama caliente
vendrás a mí con las palmas abiertas,
los dedos ensangrentados
de tanto coser y coser ese vestido gris
que combinaba tan bien con la estola
y el broche de perlas.
Pero esas manos no dejan de supurar:
qué bálsamo salvaría tu piel, tus yemas,
la fina línea de tu vida.
De la serie Cama caliente
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